IDEAS PARA ENTRENAR LA PACIENCIA.

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La paciencia es una virtud que escasea en nuestra sociedad. El estrés, la autoexigencia, la vida frenética, cultiva precisamente todo lo contrario. En el fondo el estrés es la causa de numerosos brotes de impaciencia.

Ser impaciente nos trae sufrimiento, desgaste e insatisfacción puesto que constantemente estamos pensando en el futuro y cuando éste llega tampoco nos aporta la suficiente satisfacción.

Ser paciente contribuye a gozar de mejor salud, tomar las decisiones más correctas y conservar amistades. La paciencia te permite vivir el aquí y ahora disfrutando del presente de forma consciente.

La paciencia la podemos cultivar. Para ello es imprescindible bajar el ritmo y centrarse en el presente. Al principio puede que te cueste, pero con el tiempo la paciencia acabará formando parte de tu vida.

La clave de la paciencia es la espera, el tiempo que transcurre hasta que sucede lo que esperas. De hecho, las cosas que no dependen estrictamente de ti se le debe otorgar tiempo. 

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Acepta que la paciencia no es más que el producto de pensar en uno mismo. La paciencia la podemos encontrar girando hacia la empatía (En el caso de que la situación tenga que ver con otras personas). ¿El camarero no te atendió bien? Quizás está haciendo doble turno ¿Un atasco? Quizás sea consecuencia de un accidente y hay heridos. Y sin embargo te quejas… ¿Crees que de forma expresa hay alguien que quiere arruinarte el día?

Ideas para entrenar la paciencia.

  • Aprende a relajarte con técnicas de meditación, yoga, pilates o incluso hacer caminatas. Saborea estos momentos de calma. Esto te servirá también para evocarlos en momentos tensos.
  • Puedes empezar por las pequeñas cosas. Reduce el número de quejas por el tiempo, por el hecho de ver un vaso al revés….
  • Intenta pensar antes de hablar. Tómate el tiempo que necesites. Es preciso cuidar las palabras y los modos
  • Reflexiona lo que realmente te está causando ansiedad y luego céntrate en tus necesidades emocionales. Hazte preguntas ¿Cómo puedo usar de forma más productiva mi energía emocional? ¿Qué es lo que me incomoda? ¿Qué me ayudaría a tolerar la espera?
  • Acepta el malestar. Acepta que la espera es incómoda en vez de pensar que es intolerable. Reconoce que no siempre podemos hacer cosas para cambiar una situación.
  • Piensa que tus emociones se pueden controlar ¿Para qué estar impaciente pudiendo estar tranquilo?

“Ten paciencia con todas las cosas pero sobretodo contigo mismo”

San Francisco de Sales

 

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